G^3 (debitada nota 3)

No hace mucho introduje unas notas a una entrada en la que hablaba de la transición de la neurobiología a la neurociencia. La primera de las notas se refería a la diferencia entre Economía de la Conducta y Conductismo (en versión reflexológica), la segunda sobre libertad y conductismo a propósito de una idea de Zizek sobre unos experimentos que relacionaban decisión y consciencia. Falta una tercera nota indicada en la entrada mencionada y que quedó en débito respecto al no lugar que constituye vuestra audiencia.
Decíamos que la segunda de las características por las que el enfoque sherringtoniano ha sido siempre tan atractivo tiene que ver con dos cuestiones, la segunda de las cuales era la de que la materialidad neuronal (‘neural hardware’) se reduce a la mínima y más simple expresión posible (la neurona y la sinápsis). Entra aquí la NOTA 3. Esa atracción de las formas de pensar lo neuronal por lo sherringtoniano introduce elementos de plasticidad al tratar las temáticas del aprendizaje y la sinapsis. Desde hace dos años, desde que leí “¿Qué hacer con nuestro cerebro?“, de C. Malabou, me he preocupado de buscar en la literatura científica artículos que relacionen esos elementos. Y existe, y es abundante. En ella no sólo se habla de sinapsis y plasticidad en los procesos de aprendizaje sino que se introducen otros elementos como son los de las recompensas dopamínicas, que tiene que ver con lo que son los incentivos. No he leído todavía ninguno de esos artículos pese a que les he hechado un ojo, así por encima.
Y es curiosa la forma en la que aquellos que se introducen en la neuroeconomía tratan esas relaciones. Existen hedonismos varios, numerosos experimentos de sujetos que deben escoger entre alternativas y a los que se les recompensa, y resultados muy famosos ya sobre la similitud entre consumidores de cocaína y gentes que trabajan en la Bolsa.
Cuando buscas más en concreto literatura sobre procesos de aprendizaje y plasticidades degradadas es más complicado encontrar algo; existen bastantes artículos sobre las capacidades sinápticas y de aprendizaje en gente mayor, que miden las pérdidas de capacidades conforme el sujeto envejece, pero apenas he encontrado nada que relacione hábitos y plasticidad o hábitos y aprendizaje. En concreto estaba interesado hace algún tiempo sobre las capacidades desarrolladas por aquellos que trabajan en factorías. ¿Cómo afecta a tus capacidades trabajar durante 20 años en una cadena de montaje? Existen estudios, hasta donde alcanza mi conocimiento, sobre aprendizaje en fábricas, capacidades a ser desarrolladas por los trabajadores, etc, pero no sobre cómo afecta el trabajo realizado a las capacidades que poseían esos trabajadores, o sobre la diferencia entre ellos y otros trabajadores que desempeñan empleos de distinta naturaleza. Existen algunos, es cierto, que relacionan hábitos y plasticidad, pero estudian a violinistas, pianistas, etc. También recomendaciones estilo REDES: “ejercite su mente, se convertirá en un ser más inteligente”. No sé por qué, pero siempre que hablan del cerebro tiene que meter la palabra “fascinante”.
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