función y forma

Sin quererlo me he visto obligado a atender a alguna de las cosas que suceden en el continente Americano. Existen en México inquietos movimientos populares que están recurriendo a la reinvención del pasado para intentar cambiar su presente. Hace unos días atendí a una conferencia youtube a ser impartida por Anselm Jappe en San Cristobal de las Casas. Finalmente Jappe no pudo asistir por lo que un profesor allí presente dio lectura a un escrito enviado por Anselm. La conferencia fue colgada en youtube por la API (Agencia de Prensa India). Después abrí el Google Earth para pasearme por San Cristobal, Chiapas, Oaxaca (segundo hogar de un buen amigo), y finalmente la Baja California. Para alcanzar perspectiva me alejé y roté la tierra de forma que en el mismo plano pudiera alcanzar a ver desde San Francisco hasta San Cristobal.

Todo esto no tiene nada que ver (aparentemente) con lo que quiero hacer hoy salvo quizás la posibilidad de mentar a los mexicans. Hoy quería desarrollar una ocurrencia que tuve ayer después de ir a ver “This must be the place“, (recomendable). Decía un querido profesor mío de micro que lo que no se te ocurra un viernes por la noche mientras ves una película de Bruce Willis (en Arma Letal para más señas) no se te ocurrirá jamás (relatando una experiencia propia sobre el significado del signo de una derivada segunda); yo debo conformarme con Sean Penn un lunes por la tarde pero quizás todo sea cuestión de biorritmos. Pues bien, salía de la película y comencé a pensar en Postone. He comenzado “Tiempo, trabajo y dominación social” y una de las cosas que más me ha llamado la atención es su énfasis en las distinciones de lo histórico y lo transhistórico a la hora de categorizar. La introducción que realiza sobre el pensamiento de Marx me está gustando mucho. Entonces di en pensar en el cuadro lógico sobre lo cogniscible y la conciencia: 
|————ºººººººººººººº——————-|———–ºººººººººººººººº————————|
| LO Q SABEMOS Q SABEMOS        |        LO Q SABEMOS Q NO SABEMOS |
|                                                          |                                                                |
|———————————————-|—————————————————–|
| LO Q NO SABEMOS Q SABEOS    | LO Q NO SABEMOS Q NO SABEMOS     |
|                                                         |                                                                  |
|———————————————|——————————————————| 
para completar la merienda me vino a la mente algo sobre lo que he vuelto estos días: “The future of Hegel: Plasticity, Temporality, Dialectic“, un artículo de Catherine Malabou en Hypatia en el que hace un resumen de la que fue su tésis doctoral, dirigida por Derrida. Es un artículo que me encanta por la forma que tiene de desplegar metodología (de conducirse) la Malabou. Definiendo primero la forma de definir, después aquello que es plasticidad, después la dialéctica como una forma de plasticidad, para finalmente ponerse a trabajar sobre la relación entre plasticidad y temporalidad. Cuando, en la anterior entrada intenté entender cada una de las formas de racionalidad mediante el cuadro anterior lo hice primero respecto de dos conceptos muy determinados de racionalidad para depsués intentar aplicarle una Zizek. el problema con Zizek surgía debido a la forma en que relaciona conciencia y saber, distinto de conocimiento. Pero realmente no se aplicó al cuadro ningún concepto de racionalidad en ese caso. En caso de haberla es como si hubiera distintas racionalidades en juego, no una que privilegie un cuadrante sino varias que se interrelacionan (en contradicción o complementariedad) en cada uno de los cuadrantes. Hubo muchas cosas de las que soy consciente que me quedaron en el tintero que debería siquiera apuntar. Es la inseguridad del que no sabe bien dónde se mete. Malabou recurre a una cita de Cangilhem para explicarnos la forma en la que debemos trabajar con conceptos; la cita me encanta y paso a reproducirla por enésima vez en esta ocasión citándome a mi mismo:
“In order to develop a concept, it is important to vary both its corresponding extension and its intelligibility. Canguilhem recommends generalizing the concept by incorporating its exceptions.
It is to export it outside its original domain using it as a model giving it the function of a form.”
En este caso nuestro concepto es el de racionalidad económica. El cuadro lógico nos servía para categorizar, así las distinas formas de racionalidad estudiadas encontraban lugares distintos. En el primer caso (neoclásica y aledaños) nos centramos en el primer cuadrante y obtenemos debido a ella una serie de postulados añadidos: maximización en varios ámbitos: recogida de información y capacidad de cómputo mediante un uso consciente. Existe una variane (Glincher) que no solitica conciencia y que veremos más adelante. En el segundo caso (hayekiana y aledaños) domina el enfoque satisfactor (Simon) en lo tocante a lo cognitivo y la racionalidad presentada no demanda demasiado: un buen diseño institucional (estructura). Los requisitos, de acuerdo con el entorno al que remite esta forma de racionalidad, tienen que ver con el ámbito de actuación de las formas que la hacen trabajar. Su entorpecimiento no tiene sólo consequencias económicas sino también políticas. Por último el marxismo a la Zizek no entiende la racionalidad como un ámbito de afirmación similar dado que el sentido de las tensiones aportadas por las razones a tener en cuenta en lo económico se encuentran escindidas, por una parte (la racionalidad de lo institucional –las razones a las que responde- ejerce un dominio sobre otro tipo de racionalidad siendo, en lenguaje Zizekiano, un tipo de excrecencia de la primera: la presente en las razones a las que responde el sujeto de lo consciente / inconsciente). Y por otra aquí existe la necesidad de trazar una forma temporal que diferencie lo histórico de lo transhistórico, para mediante la temporalidad darle la fución de una forma. Es por ello que las dos primeras concepciones tienen una noción de lo óptimo en cuanto a un tipo de racionalidad a ser afirmada, mientras que esta última renuncia a dibujar un óptimo racional o cuando menos encuentra lo racional como conflictivo, necesario y peligroso. Lo que en las dos primeras formas son impedimentos a la racionalidad en esta última no tienen por qué serlo, pueden bien ser formas pasa su transformación.
Para trabajar con la racionalidad a la Zizek nos proponemos aplicar al cuadro de lo cognoscible la dimensión de capitalización entendiéndolo en la forma que lo hace Schumpeter, recordemos: 
El análisis de la decisión económica, que es realmente todo el contenido de lo que estamos acostumbrados a estudiar en la forma particular de una teoría del valor, se puede desarrollar, en su plano más abstracto, a base de cosas sin especificar llamadas “bienes”, sin más propiedades que las de ser deseadas y ser escasas. Pero es natural que, con objeto de abrirnos camino más allá de las generalizaciones más áridas, tomemos de nuestra visión de la realidad otras restricciones más, aplicables a la decisión económica, restricciones implicadas en nuestro “know-how” o, por decirlo menos coloquialmente, en las limitaciones de un determinado horizonte tecnológico, y que permitirán algunas transformaciones de nuestro fondo inicial de bienes e impedirán otras. En cualquier caso, hemos de postular determinadas necesidades y determinados deseos, un determinado horizonte tecnológico, determinados factores ambientales, como la tierra y un personal de concretas cualidades y clases, y un fondo dado de bienes producidos, con los cuales arrancar. Pero aún no basta con eso. Este fondo inicial de bienes no es un montón homogéneo ni amorfo. Sus varias partes se complementan las unas con las otras de un modo que entendemos fácilmente en cuanto que se habla de edificios, equipo, materias primas y bienes de consumo. Algunas de esas partes tiene que estar disponibles antes de que podamos manejar otras; y hay secuencias y retrasos varios entre las acciones económicas que se imponen inapelablemente y restringen ulteriormente nuestras decisiones; y eso ocurre de modos muy diferentes según la composición del fondo o capital inicial con el que hayamos de trabajar. Expresamos [700] esta circunstancia diciendo que la reserva de bienes existente en cualquier momento es una cantidad estructurada, una cantidad que presenta en sí misma relaciones estructurales que configuran en parte el curso ulterior del proceso económico. 
CON UNAS RESTRICCIONES (a desarrollar en en futuro) SOBRE LA ONTOLOGÍA DE LOS ELEMENTOS QUE PARTICIPAN.
Ellos es debido a que no es posible recurrir únicamente a la dimensión que pueda aportar la capitalización a nuestro cuadro, el hecho de que la racionalidad se encuentre escindida se debe a la concepción dialéctica de la dinámica que se presupone al proceso. Para ello consideraremos una visión desde la plasticidad de los procesos al modo en que lo hace Catherine Malabou.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s